no sobran palabras!

Para los amantes de la música y la literatura ¡Nunca nos sobran las palabras!



martes, 21 de junio de 2011

La última ola del mar de sus ojos - PARTE 2

Hay que resbalar tan despacio que seas capaz de apreciar la esencia de cada momento y cada tramo del camino hasta que tu presencia deje de notarse y te esfumes en el tiempo y el espacio. Entonces habrá quedado algo, un rastro de recuerdos plasmados en el cristal de tu ventana, hasta que se evaporen en la mente de los que te rodeaban, entonces habrás desaparecido para siempre. Me intento aferrar a algo que me dé fuerzas para afrontar lo que se me viene encima, pongo más que cinco sentidos en lo que vivo, ahora mismo respiro el aire empapado que me inspira, me tranquiliza. Hoy llueve fuera pero aquí dentro me siento como en una fortaleza, una burbuja, un refugio donde mis sentimientos están a salvo de mis temores, por eso evito pensar en lo que me falta y aprecio lo que me queda.

Echo mi pálido aliento sobre el cristal y con la yema del dedo escribo “Te amo”. La verdad es que no sé realmente a que me refiero, amo tantas cosas que pronto echaré en falta, tantas que pronto me echarán de menos…
Me muero, todos nada más nacer empezamos a morir, con cada día que pasa dejamos atrás un recuerdo, un trocito de vida. No supe aferrarme bien y me caigo, todo se desmorona a mi alrededor y no hay ningún saliente al que agarrarme, tengo 17 años y la muerte me devora por dentro.
Mi madre me saca de mis meditaciones, con ellas me abstraigo de un mundo que no me gusta, que es cruel e injusto. Ella vuelve a llamarme con su voz dulce y quebrada por los acontecimientos de los últimos meses, intenta llamar mi atención al no encontrar respuesta la primera vez, hablo poco, respuestas cortas y concretas, sin explicaciones, ya no tengo ganas de hablar ¿Para qué? Es un esfuerzo vano, las palabras solo se quedan flotando en la mente si son importantes, por eso, solo hablaré cuando sea necesario.