Él es un payaso, de profesión, no le gusta insultar llamando a alguien payaso, porque, para él, no es algo malo, sino lo mejor del mundo.
Es un payaso de esos a los que les encantan las onomatopeyas, las risas extravagantes y las pelucas rizadas y coloridas.
Sí, si hace falta, José, o Pepín El Payasín, como prefiráis, se pone un zapato gigante en el pie derecho y uno muy pequeño en el izquierdo. Si hace falta, se pone un vestido de florecitas rosas y verdes que deje ver su viril pecho. Si hace falta, se maquillará, dibujándose una gran sonrisa encarnada en la cara, es más, es capaz de ponerse rímel y pestañas postizas, y de llevar un gracioso y ridículo bombín con una florecilla encima de una peluca coloreada de rosa, verde y naranja.
Sí, porque a José, no hay nada que le guste más que hacer sonreír. Olvidar preocupaciones, eso es.
Le da la mano a los niños pequeños y deja que le enreden la peluca, que le abracen y que le toquen la nariz, a lo que él responde con un gracioso "Mec Mec".
Si señor, saca conejitos de su bombín, eso sí, conejitos con nariz de payaso.
Los niños ríen y ríen y aplauden, y a él, no hay nada que le guste más.
Con un monociclo da vueltas y vueltas en círculos, haciendo sonar un enorme claxon.
Se cae a propósito y juega con el público al tenis, aunque con una extraña peculiaridad; ¡sin pelota!
Baila samba y salsa, y a veces con tacones, aunque por supuesto, también uno más grande que el otro.
Sí, porque para José no hay nada más bonito, hacer reír, hacer estallar en carcajadas a un inocente hombre que pasa por ahí, disfrutar con ello. Él colecciona sonrisas, y no hay nada más estimulante que eso.
Convierte las sonrisas de la gente en mariposas, palomas, pompas de jabón, o simplemente deja que el sonido salga y lo inunde todo. Coge una sonrisa, y otra, y otra, y las va transformando, a lo que los niños responden con más carcajadas y aplausos, saltan extasiados de los asientos y chillan.
Les duelen las mejillas.
Y es que, no hay nada más bonito que verle en acción.
Ejerciendo la mejor profesión del mundo: haciendo soñar.
Pizpireta.

