Ella era dulce. Tenía una pequeña manchita redonda en uno de sus pequeños pómulos, y iba a todos lados con un alto y deshilachado moño, decorado de dos tirabuzones rubios y saltarines.
Era pequeña, muy pequeña, y delgada.
Le faltaba un pícaro diente que había optado por desaparecer cuando sólo tenía dos años, pero eso no hacía que su sonrisa no fuera menos bonita, al revés, era tan bonita como puede serlo una sonrisa tímida y expresiva de una niña de seis años, era grácil y daban ganas de abrazar aquella expresión.
Le encantaba jugar, se inventaba mundos imaginarios, en los que todos eran héroes y todos tenían algo especial. Creaba canciones con una melodía única, aunque en su cabeza sonaran los platillos, timbales y violines de su propia y risueña orquesta, e inventaba las letras según lo que le viniera a la cabeza y le gustaba ir a jugar con los niños en vez de con las niñas, para darles consejo sobre cómo derrotar sus tontos juegos de besarse.
Quería ser muchas cosas: profesora, veterinaria, karateka, japonesa, heroína, pintora reconocida, cantante, música, guarda forestal y defensora número uno de la naturaleza... Por supuesto, todo a la vez.
Y soñaba con tener una vida increíble, con aventuras insospechadas, aunque sólo más tarde sabría cómo conseguir y realizar esos sueños.
Siempre vestía con unas pequeñas zapatillas manchadas de barro, de deporte sin dudarlo, así podía escalar cualquier árbol, cualquier atracción de un parque, o hacer una cabaña en el bosque más cercano.
Chillaba y reía de placer y alegría ante cualquier cosa, es más, en más de una ocasión la riñeron y rechazaron por ello...
Eres tu verdad? :) sii definitivamente eres tu! me encanta, esta genial descrito ^^
ResponderEliminargracias :)
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